
El hambre en Mendoza no es una estadística, es decisión política
¿Cómo hace un celador, un enfermero o un municipal mendocino para sobrevivir bajo la línea de indigencia? Los datos del INDEC nos obligan a salir de la insensibilidad. No son ‘planeros’ ni vagos, son trabajadores descartados por un modelo que hambrea y nos hipoteca el futuro.








