La crueldad al desnudo: pibes descalzos en el Campo Histórico por el ajuste de Milei y Cornejo

¿Hasta cuándo vamos a mirar para otro lado? Mientras el gobierno provincial obliga a los jardines maternales a hacer colectas para pagar la luz, en Las Heras se sirven 150 raciones diarias a familias enteras que se cayeron del sistema. Fabi y la Peque Medina nos muestran que frente al individualismo que nos imponen desde arriba, nuestra única salvación es la "Política de la Bondad": reconstruir la comunidad desde abajo y no dejar a nadie solo.

¡Hola a todos y a todas! Cuesta arrancar cuando el dolor te atraviesa la garganta, pero es justamente en estos momentos donde tenemos que alzar la voz con más fuerza. En el último bloque de «De ida y vuelta», junto a Gabriel, charlamos con Peque Medina y Fabi, dos enormes compañeras militantes que sostienen a puro corazón una olla popular frente al Campo Histórico El Plumerillo, en Las Heras.

¿Saben por qué lo hacen? Porque el Estado, bajo la conducción de Javier Milei en la Nación y Alfredo Cornejo en la Provincia, ha decidido desertar. Dejar que la gente caiga. Peque lo dijo clarito: nos están acostumbrando a ver como «normal» que haya compatriotas comiendo de la basura o revisando contenedores. Y no podemos permitirlo. La olla no es solo para llenar la panza; es un acto político para poner sobre la mesa el hambre que el gobierno intenta maquillar con palabras perversas como «pobreza monetaria» o «estrés económico».

https://www.youtube.com/watch?v=7AGeokTXwjo

Las cifras son de terror, pero los rostros duelen más. Fabi, con la voz quebrada, nos contaba que ya entregan 150 raciones de comida en una sola noche. Ya no son solo hombres solos; son familias enteras. Lo que más nos destrozó a todos en la mesa fue escuchar que, en medio de la ola polar, llegaron niños en pleno invierno descalzos a buscar su cena. ¡Pibes descalzos a las 9 de la noche bajo cero, mendocinos y mendocinas! A un paso de la desnutrición.

Y mientras tanto, ¿qué hace la provincia? Abandona hasta a los jardines maternales, que tienen que salir a pedir limosna para pagar boletas de luz de $400.000. Eso no es gestionar, eso es crueldad pura. Frente a esto, nuestra «Política de la Bondad» no es caridad, es justicia social y organización comunitaria. Cada donación que sostienen Peque y Fabi es un acto de resistencia para reconstruir nuestro tejido. Miremos el video, difundamos y sigamos abrazando a nuestra gente en cada barrio. ¡Hasta que la dignidad se haga costumbre!

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