En la segunda parte de esta edición de Ida y Vuelta, del 24 de agosto, coincidente con el Día del Padre en Mendoza y el cumpleaños de Mercedes Tomasa de San Martín, dialogamos con Fabiana Mastrangelo, profesora de historia, historiadora y autora de los libros «Los valores humanos de don José de San Martín» y «Sitios históricos sanmartinianos».
Por qué el 24 de agosto es el Día del Padre en Mendoza
Fabiana Mastrangelo explicó que esta fecha es ley provincial desde 1953, en homenaje al nacimiento de Mercedes Tomasa, la única hija de José de San Martín, ocurrido un 24 de agosto de 1816 en Mendoza. Según relató, la iniciativa cuenta incluso con media sanción a nivel nacional, aunque nunca logró convertirse en ley debido, entre otros motivos, a intereses comerciales vinculados a las campañas publicitarias del Día del Padre en junio, fecha importada de Estados Unidos.
Un recorrido por 47 sitios sanmartinianos en Mendoza
La historiadora detalló que su libro «Sitios históricos sanmartinianos», elaborado junto a Juan Marcelo Calabria y Liliana Girardi, releva 111 sitios en todo el país, de los cuales 47 están en Mendoza. Entre los más destacados mencionó:
- El Campo Histórico del Plumerillo, donde se preparó el Ejército de los Andes.
- La Casa de San Martín, museo de sitio donde nació Mercedes.
- El Museo y la Biblioteca General San Martín, construidos sobre el terreno que el propio San Martín compró para vivir en su vejez.
- El Cerro de la Gloria, como sitio evocativo (aclaró que San Martín nunca estuvo físicamente allí).
- El Solar del Tropero Sosa, en la actual Godoy Cruz.
También mencionó el Pasaporte Nacional Sanmartiniano, una iniciativa de bajo costo que permite recorrer y sellar sitios históricos en once provincias y la Ciudad de Buenos Aires, promoviendo el turismo histórico familiar.
San Martín, el gobernador que cuidó el agua
Uno de los tramos más ricos de la entrevista abordó el rol de San Martín como gobernador intendente de Cuyo y su política de gestión hídrica en una provincia donde, como recordó Mastrangelo, apenas el 5% del territorio es oasis cultivable y el 95% restante es desierto. Según explicó, San Martín amplió la Alameda, abrió canales de riego y llegó a aplicar multas a quienes derrochaban el agua, entendiendo tempranamente el valor estratégico del recurso para la subsistencia de la región.
De soldado español a líder de la causa americana
Mastrangelo repasó el recorrido personal de San Martín: llegado a España a los siete años, ingresó al ejército español a los once y combatió por primera vez a los trece. Tras veinte años de carrera militar española, decidió regresar a Sudamérica junto a otros criollos vinculados a la Logia de los Caballeros Racionales, desembarcando en Buenos Aires en 1812.
Según relató la historiadora, la desconfianza inicial hacia un militar formado en España se disipó a partir de tres hitos: la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, su vínculo con la influyente familia Escalada (con quienes contrajo matrimonio con Remedios de Escalada apenas ocho meses después de conocerla) y, sobre todo, su desempeño en la Batalla de San Lorenzo.
El valor de la renuncia: Chile, Guayaquil y el retiro de Lima
Mastrangelo destacó como eje central de la personalidad de San Martín lo que denominó «el valor de la renuncia»: su decisión de resignar el poder político en Cuyo para dedicarse a la campaña libertadora, su negativa a asumir el gobierno de Chile tras la liberación de ese país, y finalmente su decisión de ceder el mando político y militar a Simón Bolívar en la entrevista de Guayaquil de 1822, pese a llegar con un ejército desgastado tras seis años de campaña.
«Si algo habrá de agradecerme, será mi retirada de Lima.»
El padre que fue a buscar a su hija
Uno de los pasajes más emotivos de la entrevista giró en torno a la relación de San Martín con Mercedes. Tras la muerte de Remedios de Escalada en 1823, y pese a que la época hubiera considerado normal dejar a la niña al cuidado de la familia materna, San Martín decidió ir a buscarla personalmente y llevarla consigo a Europa, estableciendo con ella y luego con sus nietas un vínculo que él mismo describió como el sostén emocional de su vejez, aunque siempre acompañado por la nostalgia de no poder regresar a vivir a Mendoza.
El San Martín lector, poco conocido
Mastrangelo puso en valor una faceta menos difundida de San Martín: su biblioteca personal de más de 760 volúmenes, su dominio del francés, el inglés y el italiano, y su formación como hombre de la Ilustración, lector de Voltaire, Montesquieu y Rousseau. Según relató, incluso en su vejez, ya ciego por cataratas, mantenía conversaciones sobre cualquier tema gracias a la lectura constante que le hacían quienes lo rodeaban en Boulogne-sur-Mer.
Los valores sanmartinianos: renuncia, agradecimiento, educación
Además de la renuncia, Mastrangelo destacó el valor del agradecimiento (San Martín condecoró públicamente al tropero Sosa y sostuvo económicamente a la familia del sargento Baigorria tras su muerte en batalla) y el valor de la educación, reflejado tanto en la instrucción que dio a su hija en las mejores escuelas de Europa como en su convicción de que «las letras eran el fomento de la independencia de los pueblos, más que nuestros ejércitos».
¿Qué diría San Martín hoy?
Consultada sobre qué mensaje transmitiría San Martín a la Argentina actual, Mastrangelo fue categórica: pediría unidad, austeridad y transparencia en el manejo de los fondos públicos, recordando que el propio San Martín se redujo el sueldo a la mitad durante la economía de guerra en Mendoza para sostener la campaña libertadora, sin beneficio personal alguno.
«Con la plata pública hay que utilizarla para el bien común, que fue lo que hizo San Martín.»
La mirada de la columnista
Me quedo con una idea que atraviesa toda la charla: San Martín no separaba la gestión pública de la vida cotidiana de la gente. Cuidó el agua porque entendió que sin ella no había futuro posible para Cuyo; se bajó el sueldo porque entendía que gobernar en tiempos de crisis exige dar el ejemplo, no pedir sacrificios que uno mismo no está dispuesto a hacer. Palabras como «austeridad» y «transparencia» hoy se repiten como consignas de campaña, pero en San Martín fueron prácticas concretas y verificables. Ese contraste, doscientos años después, sigue siendo el espejo más incómodo para buena parte de nuestra dirigencia actual.
Aviso: este es un programa de opinión y análisis. Los planteos, testimonios y cuestionamientos que compartimos corresponden a nuestra mirada y a la de quienes participan del programa, y no constituyen afirmaciones de hecho verificadas de forma independiente.
#SanMartín #Mendoza #DíaDelPadre