En un nuevo programa de Argentina Hoy, emitido el miércoles 16 de septiembre, el análisis giró en torno a una de las problemáticas más urgentes de la coyuntura mendocina: el sobreendeudamiento de las familias, la caída del poder adquisitivo y una dirigencia política que, según el diagnóstico compartido en el estudio, parece cada vez más alejada del territorio.
Impuestos que suben, salarios que no alcanzan
El programa arrancó señalando que más del 50% de la población mendocina está sufriendo el impacto combinado del aumento de impuestos y el deterioro del empleo. Se remarcó que la modalidad de despido cambió: ya no llega el clásico telegrama, sino que se ofrece un «retiro voluntario» que, a diferencia de un despido formal, deja al trabajador sin acceso al fondo de desempleo mientras espera la indemnización.
A esto se sumó la mención de cierres de grandes cadenas de supermercados en la provincia, un dato que sorprendió en el estudio porque contradice la idea instalada de que los supermercados son, ante todo, actores especuladores en materia de precios: hoy también están cerrando sucursales y dejando familias sin trabajo.
La bola de nieve del endeudamiento
El eje central del programa fue el endeudamiento de las familias. Según se explicó, hay aproximadamente 20 millones de argentinos en situación de endeudamiento, de los cuales unos 6 millones son morosos —es decir, llevan más de 90 días sin pagar— y una porción de ese universo ya está en condiciones de pasar a instancias de mora más graves.
Se advirtió que este fenómeno no es nuevo: ya se venía anticipando en programas anteriores, incluso señalando la preocupación del Fondo Monetario Internacional respecto de la salud del sistema bancario si la morosidad sigue creciendo, con el riesgo de que eso derive en presiones sobre la soberanía económica del país.
Un punto que se subrayó especialmente es que buena parte de ese endeudamiento no responde a consumo suntuario, sino a necesidades básicas:
- Compra de alimentos
- Medicamentos
- Alquileres
- Pago de servicios (luz, gas, agua)
Es decir, se trata de deuda «de supervivencia», contraída muchas veces a través de tarjetas de crédito o plataformas digitales de préstamo, que —según se remarcó— aplican tasas de interés incluso más altas que las de un banco tradicional.
Créditos «baratos» y municipios prestamistas: el maquillaje político de la deuda
Uno de los tramos más críticos del programa apuntó a la respuesta política frente a este escenario. Se cuestionó un proyecto legislativo que propone que quienes tomen un crédito en el Banco Nación para cancelar deudas previas obtengan una reducción de Ingresos Brutos y del impuesto al cheque sobre ese crédito puntual. El resultado práctico, se ironizó en el estudio, es una diferencia mínima —de mil pesos pasar a pagar, por ejemplo, novecientos cincuenta— que no resuelve el problema de fondo.
Más llamativo aún resultó el debate en torno a un proyecto de un concejal de Godoy Cruz que planteaba que el propio municipio actuara como prestamista de sus vecinos para que estos pudieran cancelar deudas. La crítica fue directa: un municipio no es una entidad financiera, y si presta dinero con intereses, termina comportándose como tal. La alternativa que se propuso desde el estudio fue distinta: si el objetivo es ayudar genuinamente al endeudado, la vía más razonable sería directamente condonar deudas municipales impagas, no generar nuevas obligaciones financieras.
«¿Qué pasó en el medio que hacer política se transformó en una payasada?»
Lo que nadie pregunta: salud, alimentación y vivienda
Más allá del debate técnico sobre créditos, el programa insistió en una «ventana» que —según se dijo— la política no está mirando: qué le pasa concretamente a la vida de una persona endeudada. Se mencionaron consecuencias muy concretas: reducción en la compra de medicamentos (de cuatro o cinco remedios mensuales a dos), recorte de una de las cuatro comidas diarias, y dificultades crecientes para sostener el pago del alquiler.
En ese marco se planteó, a modo de referencia, que un salario docente no debería estar por debajo de determinado piso, y que un trabajador municipal debería poder acceder a un ingreso sensiblemente mayor al que hoy percibe para poder proyectar cierta estabilidad económica. También se hizo mención al crecimiento sostenido de ferias y trueques barriales como estrategia de subsistencia —intercambio de mercadería seca por verdura, por ejemplo— frente a la caída del poder adquisitivo.
Frente a esta realidad, se cuestionó que tanto el gobierno nacional como el provincial hayan caracterizado el fenómeno del endeudamiento como un asunto «entre privados», ajeno a la responsabilidad del Estado, en lugar de advertir explícitamente a la población sobre los riesgos de seguir tomando crédito en el contexto actual.
Gastroenteritis en Lavalle: 400 afectados y ninguna explicación oficial
Otro de los temas fuertes de la semana fue el brote de gastroenteritis que afectó a unas 400 personas, entre ellas niños de dos escuelas del departamento de Lavalle. En el estudio se mencionó una hipótesis extendida —aunque no confirmada oficialmente— vinculada a derrames cloacales de la zona de Corralito que podrían haber contaminado las napas de agua que llegan a esa zona.
Lo que se cuestionó con más dureza fue la ausencia total de una explicación pública por parte de las autoridades: no se conoció ningún pedido de informe presentado por legisladores provinciales, ni gestiones formales de concejales de Lavalle hacia el intendente, ni del intendente hacia el gobernador para esclarecer el origen del brote.
«¿Dónde está ese ida y vuelta de la sociedad?»
A esto se sumó un dato concreto sobre el funcionamiento cotidiano de las escuelas: según se explicó, el fondo fijo mensual que reciben para gastos de limpieza es notoriamente insuficiente para sostener adecuadamente la higiene de un establecimiento con cientos de alumnos, lo que —advirtieron— podría ser incluso parte del problema sanitario de fondo.
Una política que hace videítos en vez de bajar al barrio
Un eje transversal de todo el programa fue la crítica al modelo de «política de redes sociales»: concejales y legisladores que, según se señaló, dedican buena parte de su gestión a producir contenido para difundir en redes en lugar de recorrer barrios y departamentos. Se remarcó que el ejercicio territorial de la política es una tarea que cada dirigente debería autoimponerse —destinar horas fijas a visitar barrios concretos— y no delegarlo en la comunicación digital.
Se ironizó especialmente sobre un funcionario que, según se comentó, viene difundiendo videos vinculados al rescate de mascotas callejeras como forma de construir cercanía con la ciudadanía, en contraste con la ausencia de respuestas concretas frente a problemáticas estructurales como la sanitaria de Lavalle o el endeudamiento familiar.
Lo que sí trató la Legislatura esta semana
A modo de contraste, se repasaron los despachos favorables tratados en la Cámara de Senadores durante la semana:
- Expropiación de un terreno para un humedal artificial en el colector Pescara.
- Programa de entrenamiento laboral para estudiantes secundarios.
- Regulación de vehículos de apoyo para turismo aventura.
- Declaración de utilidad pública del solar histórico «Molino Orfila», para la apertura de una calle.
- Análisis de datos sobre profesionales de salud mental en la provincia, sin adhesión a la ley nacional respectiva.
El contraste que se buscó marcar fue evidente: mientras la agenda legislativa avanza sobre temas puntuales, la crisis de fondo —salarios, endeudamiento, salud pública— permanece sin respuestas concretas.
PASO, ficha limpia y examen toxicológico: la agenda electoral nacional
El programa también repasó el debate en el Senado de la Nación sobre la reforma electoral. Mientras el oficialismo impulsa eliminar o suspender las PASO, el PRO pidió tratar por separado la «ficha limpia», y el peronismo planteó incorporar exámenes psicofísicos y toxicológicos para candidatos, una iniciativa asociada a un proyecto previo de Sergio Massa.
Desde el estudio se defendió con firmeza la utilidad de las PASO como garantía de que la ciudadanía pueda elegir entre varios candidatos dentro de una misma fuerza política, en lugar de que esa definición quede en manos exclusivas de las cúpulas partidarias.
«No es momento de las PASO… queremos elegir dentro de la oferta que hay.»
El tablero de las encuestas: cae Milei, pero el peronismo no crece
Hacia el final del bloque se leyó un informe que analiza la evolución de la imagen presidencial: más del 60% de los argentinos rechazaría hoy las políticas de Javier Milei, cuya imagen positiva habría perdido más de 20 puntos en el último año, ubicándose entre el 30% y el 35%. Sin embargo, esa caída no se traduce automáticamente en crecimiento opositor.
Entre los referentes peronistas medidos, Axel Kicillof aparecería como el mejor posicionado (entre 33% y 38%, aunque estancado hace un año), Cristina Fernández de Kirchner conservaría un piso cercano al 30%, y Sergio Massa se ubicaría entre 10% y 15%, con una imagen negativa elevada.
La mirada de la columnista
Lo que más me preocupa de este panorama es la desconexión entre el diagnóstico correcto y la respuesta política. Sabemos exactamente cuántos argentinos están endeudados, sabemos para qué se endeudan y sabemos qué les está pasando con la salud y la alimentación. Ese diagnóstico no es un misterio: está en cualquier informe serio. El problema es que buena parte de la dirigencia —de todos los colores políticos— sigue discutiendo instrumentos cosméticos (una rebaja mínima de impuestos sobre un crédito, un municipio jugando a ser banco) en lugar de encarar la discusión de fondo: cómo se recompone el ingreso real de la gente. Mientras eso no se ponga sobre la mesa, cualquier informe de imagen o encuesta va a seguir mostrando lo mismo: gobiernos que se desgastan y oposiciones que no logran capitalizar ese desgaste, porque tampoco ofrecen una salida creíble.