
Sin división de poderes
Ricardo Babillón advierte que la imputación contra el gremio judicial no es un conflicto sectorial, sino un síntoma profundo: en Mendoza no funciona la división de poderes. Un gobernador con control absoluto sobre magistrados genera un escenario que los argentinos creíamos superado desde 1983. Una conversación necesaria sobre democracia, persecución y el estado real de la justicia provincial.








