
Cornejo le roba el futuro a la juventud originaria
¿Sabías que en Mendoza más de 250 mil personas se reconocen con sangre y cultura Huarpe? No somos una minoría invisible, somos la historia viva de la provincia. Sin embargo, el Estado los castiga con la miseria planificada: falta de salud, falta de agua y desvío de fondos. Es hora de terminar con la política del descarte. Las comunidades originarias tienen las soluciones en su propia boca; solo hace falta decisión política y empatía para escucharlos.








