La escuela de Cornejo oculta el despojo histórico al pueblo Huarpe

El pueblo Huarpe no solo heredó la pérdida de su lengua; heredó el despojo material. Heredaron no tener agua, no tener transporte y no tener un lugar donde sus pibes puedan estudiar. Mientras el poder económico los ataca pidiéndoles 'pureza' para reconocerles un derecho, la sociedad mendocina los abraza en las calles. Es hora de dejar la hipocresía: la reparación histórica exige trabajo y desarrollo. Basta de cómplices, la tierra y la educación son derechos, no un privilegio para los amigos del poder.

Compañeros, compañeras, querida familia mendocina. Como docente de toda la vida, hay cosas que me revuelven las tripas y me obligan a alzar la voz. Si leer y estudiar la historia de nuestra provincia no me va a hacer intervenir para cambiar las injusticias, entonces no tiene sentido la educación. En nuestro último programa charlamos profundamente con Horacio Mayorga, profesor y presidente de la comunidad Huarpe Juan Manuel Villegas, y desnudamos una realidad que el gobierno de Alfredo Cornejo se esmera en tapar: a nuestros pueblos originarios los siguen saqueando y el sistema educativo es cómplice.

Horacio nos explicó algo gravísimo. La Ley Nacional de Educación contempla la Educación Intercultural Bilingüe (EIB), pero acá en Mendoza, el cornejismo se niega a aplicarla. ¿Saben qué significa esto en la práctica? Que obligan a las familias Huarpes a institucionalizar a sus hijos en escuelas albergue donde se los educa con una currícula armada para la ciudad y el mercado, borrando de un plumazo su cosmovisión y su matriz cultural.

https://www.youtube.com/watch?v=NYaDY0CQYYM

Y esto no es casualidad, compañeros. Es un plan sistemático para mantenerlos marginados. Ningún manual escolar les cuenta a los pibes que el famoso «progreso» del dique Potrerillos fue el arma letal que secó las lagunas de Guanacache. Les quitaron el agua para que un puñado de bodegueros y empresarios hicieran el gran negociado del «vino para el mundo», mientras condenaban a las comunidades a la sed. Como bien definió Horacio: el pueblo Huarpe no solo perdió parte de su cultura, heredó el despojo material. Heredaron no tener un micro, no tener un auto, no tener una fuente de trabajo digna.

Frente a este modelo de crueldad, exclusión y recortes que imponen Cornejo en la provincia y Javier Milei en la Nación, nosotros tenemos la obligación militante de sembrar una huella. El pueblo mendocino es solidario, marcha con los Huarpes y reconoce su preexistencia. Ahora falta la decisión política. Nuestra respuesta debe ser la Política de la Bondad: exigir la reparación histórica urgente con educación bilingüe, con agua y con trabajo genuino. Solo así vamos a lograr ese inmenso NOSOTROS donde nadie sobre en Mendoza.

Seguime en redes:

Compartir:

Post relacionados