El escenario político de Mendoza empieza a mirar con atención el 2027. Dentro del peronismo, principal fuerza opositora al oficialismo provincial, la pregunta se repite en cada mesa de discusión: ¿hay un candidato capaz de representar una verdadera síntesis?
Dirigentes con vocación existen. Se mencionan nombres con peso territorial y experiencia de gestión. Sin embargo, hasta el momento no aparece una figura que logre trascender lo departamental y consolidar una propuesta de alcance provincial.
El debate no se limita a los nombres propios. La discusión de fondo es programática: ¿cuál es hoy la propuesta del peronismo para Mendoza en materia de minería, desarrollo productivo, matriz económica, salud y educación? Sin una definición clara del modelo de provincia que se quiere construir, resulta difícil que emerja una candidatura con volumen político.
En ese marco, el segundo distrito electoral aparece como un espacio clave para la reconstrucción. Departamentos como Maipú, San Martín, Junín y Santa Rosa muestran dinámicas que podrían convertirse en plataforma para proyectar liderazgo a nivel provincial. Allí se han logrado ordenamientos internos y diálogos más amplios entre sectores, un paso necesario después de resultados electorales que marcaron un piso cercano al 25 por ciento en la última elección.
A la vez, el oficialismo provincial mantiene la ventaja estructural del poder, aunque también enfrenta disputas internas y señales de desgaste en su conducción. El tablero político mendocino se mueve entre liderazgos que parecen cerrar etapas y nuevas figuras que intentan posicionarse.
Más allá de la ingeniería electoral, el desafío mayor es recuperar el vínculo con la sociedad. La ciudadanía observa estos debates con distancia y exige respuestas concretas a problemas cotidianos. La construcción de una síntesis no puede limitarse a una estrategia de nombres: debe expresar un programa claro, una identidad renovada y una propuesta que convoque.
De cara a 2027, la incógnita sigue abierta. El tiempo político comienza a correr y la definición de un proyecto integral será determinante para que el peronismo mendocino vuelva a disputar el poder con competitividad real.


