No hay que generalizar! 17 años: un ejemplo de dignidad y renuncias. Vaya a ver Sr. Gobernador!

Agustín tiene 17 años y desde los 12 sale a trabajar para ayudar a su familia. Limpia autos y hace distintos trabajos para llevar comida a su casa. En una entrevista contó su historia, sus dificultades y su mayor deseo: volver a estudiar y aprender un oficio para construir un futuro mejor.

En una breve entrevista realizada en el barrio Bancario, Agustín, un joven de 17 años, contó su historia de esfuerzo y responsabilidad desde muy pequeño.

Relató que comenzó a trabajar a los 12 años, realizando distintos trabajos informales como limpiar autos o hacer changas para poder ayudar a su familia. Es el mayor de cuatro hermanos y, ante la ausencia de su padre, siente que tiene un rol importante dentro del hogar.

Sus hermanos menores tienen 12, 7 y 2 años, y actualmente continúan asistiendo a la escuela. Agustín, en cambio, dejó de estudiar hace dos años, aunque logró terminar la primaria.

A pesar de las dificultades, mantiene un objetivo claro: volver a estudiar y aprender un oficio.

Durante la charla explicó que le gustaría formarse en mecánica o electricidad, para poder trabajar en algo estable y dejar atrás los trabajos informales que hoy realiza para sobrevivir.

El joven también relató que recientemente atravesó una situación difícil y llegó a pasar dos semanas viviendo en la calle, hasta que pudo instalarse temporalmente en la casa de su abuela, donde hoy se encuentra intentando reorganizar su vida y juntar dinero para alquilar un lugar.

Cuando se le preguntó cómo imagina su futuro, respondió con sencillez: tener su casa, sus cosas y formar una familia.

También dejó un mensaje dirigido a los dirigentes políticos. Según expresó, le gustaría que quienes toman decisiones recorran los barrios y vean la realidad de muchas personas que viven situaciones de pobreza o incluso en la calle.

Agustín contó que él mismo ha visto personas durmiendo bajo puentes o pasando hambre, una realidad que, según dice, muchas veces no se ve desde los lugares de poder.

A pesar de todo, mantiene la esperanza. Su principal plan es seguir trabajando, esforzándose y buscando la oportunidad de capacitarse para construir un futuro distinto.

La historia de Agustín refleja la realidad de muchos jóvenes que, aun en contextos difíciles, siguen apostando al trabajo, al aprendizaje y a la posibilidad de salir adelante.

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