Negocios oscuros y calles vacías: la verdad que Cornejo te oculta

La política dejó de ser la casa del pueblo para convertirse en un club de negocios cerrados. Hoy, mientras a los mendocinos los ahoga la crisis, el oficialismo debate cómo entregar nuestros recursos energéticos como Los Nihuiles. Frente al odio y la desidia que nos intentan inyectar desde el poder, nuestra única respuesta debe ser la política de la bondad y la fuerza del nosotros.

Hola a todos los mendocinos y mendocinas. Hoy quiero compartir con ustedes una reflexión que nace de la indignación, pero también de la urgencia de reaccionar. Como siempre, estuvimos conversando en el programa con Fabi, nuestro querido conductor que baja todos los días de la montaña, directo de trabajar en el hospital, para ponerle el cuerpo a la comunicación y ayudarnos a decir lo que la pauta oficial calla. Esa es la cultura del trabajo real, la del esfuerzo, la de la empatía.

Sin embargo, la realidad que intentan vendernos desde el gobierno es otra. Hace unos días volví a la Legislatura. Apenas llegué, noté algo que me dolió profundamente: el odio infundido. El personal de seguridad me frenó en seco, desconociéndome en la mismísima Casa de las Leyes, que es y debe ser la casa de todo el pueblo. Les han inyectado la inyección de la maldad, buscando enfrentarnos a nosotros, los que caminamos las mismas calles todos los días.

Y hablando de calles, el panorama duele. Fui a la zona de Espejo y Patricias Mendocinas y, donde antes no había lugar para estacionar por la vida comercial, hoy sobra espacio. De todos los negocios que había en esa cuadra, solo dos estaban abiertos. El resto: cerrado, en alquiler o en venta. Esa es la economía estrangulada que te ocultan. Nos quieren hacer creer que estamos bárbaro, mientras los amigos del poder y los hijos de la política cada vez tienen más empresas, y el trabajador se ahoga.

https://www.youtube.com/watch?v=yyjEqBvVsv4

Ahí adentro, mientras la calle sufre, ellos negocian. Cornejo presentó un proyecto para renunciar a juicios millonarios contra la Nación, con fundamentaciones llenas de números que no cierran. Como me enseñó una vez una vicedirectora cuando recién empezaba a dar clases: «Lo que no podés explicar en dos oraciones, es que no lo podés explicar». Y la verdad es que no pueden. No pueden explicar el negocio oscuro que están gestando con Los Nihuiles. Nos mintieron diciendo que los aluviones rompieron las hidroeléctricas, para ahora, mágicamente, licitarlas y entregárselas a empresas privadas.

No podemos seguir perdonando la enfermedad de la indiferencia. Frente a quienes disfrazan, mienten y negocian nuestro futuro, nosotros tenemos que responder con la Política de la Bondad. Necesitamos volver a tejer lazos, escucharnos y construir un NOSOTROS inquebrantable, porque nadie se salva solo.

Seguime en redes:

Compartir:

Post relacionados