El debate sobre la situación de Mendoza volvió a instalarse en la agenda pública a partir de una comparación que dejó una pregunta incómoda: ¿por qué la provincia parece haber perdido dinamismo frente a otras regiones?
Durante el programa Argentina Hoy, se mencionó la experiencia de visitar localidades chilenas como Papudo y La Ligua después de quince años. Lo que antes eran pueblos pequeños con infraestructura básica hoy muestran ciudades desarrolladas, con pavimento, centros comerciales y movimiento económico.
Esa comparación abre un interrogante inevitable sobre Mendoza. Con recursos como petróleo, vitivinicultura y turismo, la provincia enfrenta críticas por obras inconclusas y falta de crecimiento sostenido.
Entre los ejemplos mencionados aparece la Ruta 82, anunciada hace años y aún sin finalizar, además de puentes y accesos dañados por tormentas que continúan sin reparación. A esto se suman inundaciones recientes que dejaron en evidencia problemas de drenaje urbano y mantenimiento de infraestructura.
El debate también alcanzó al sistema de salud. La inauguración del hospital de Luján bajo un esquema público-privado reavivó la discusión sobre el rol del Estado en la prestación sanitaria. Al mismo tiempo, se señalaron problemas en hospitales existentes y en el funcionamiento de la obra social estatal.
Otro punto señalado fue el rol de los medios en la construcción de agenda. Según se planteó, algunos titulares priorizan temas secundarios mientras se invisibilizan problemas estructurales que afectan directamente a los mendocinos.
La discusión deja abierta una cuestión de fondo: en una provincia con importantes recursos productivos, ¿por qué el crecimiento parece haberse detenido?
La respuesta, coinciden muchos analistas, requiere revisar gestión, prioridades y planificación a largo plazo.


