En el programa Ida y Vuelta, durante una entrevista con la senadora provincial Fanoni, se planteó una mirada crítica sobre el contexto político y ambiental en Mendoza, en particular en relación con el debate sobre la ley de glaciares y el desarrollo minero.
Uno de los ejes centrales fue la denuncia de un “blindaje mediático” que, según se expuso, condiciona la forma en que se presenta la realidad. Se señaló que la selección parcial de la información puede construir una percepción distorsionada, donde lo que se muestra no necesariamente refleja la totalidad de los hechos.
En ese marco, se explicó la importancia del sistema periglacial en la provincia. Estas zonas, que rodean a los glaciares, cumplen una función clave en la conservación del agua, actuando como reguladores naturales y nacientes de ríos. En una provincia con características desérticas como Mendoza, su preservación resulta estratégica.
Durante la entrevista también se detalló el posicionamiento de seis senadores que votaron en contra de la iniciativa debatida, diferenciándose del bloque oficialista, al que se acusó de actuar con disciplina partidaria. Según lo expresado, incluso dentro de ese espacio habría dirigentes que no comparten la medida, pero que acompañan por mandato político.
A partir de este escenario, legisladores y legisladoras comenzaron a articular acciones conjuntas con diputados provinciales, con el objetivo de plantear una alternativa y seguir de cerca el avance de posibles modificaciones normativas. En ese sentido, manifestaron preocupación por las audiencias públicas, señalando la incertidumbre sobre la participación efectiva de la gran cantidad de inscriptos.
Otro punto destacado fue la comparación con la situación de provincias vecinas, especialmente San Juan, mencionada como un caso de impacto negativo asociado al desarrollo minero. Se hizo referencia a conflictos sociales, crisis económica y protestas, que —según lo expuesto— no estarían siendo visibilizados por los medios.
Además, se cuestionó la mirada de parte de la dirigencia política frente a los riesgos ambientales, planteando que existe una desconexión entre las decisiones que se toman y sus consecuencias reales sobre la población.
Finalmente, se planteó una interpretación sobre la estrategia del gobierno provincial, vinculada a la promoción de la actividad minera como motor económico. Según lo expuesto en el programa, esta dinámica podría generar un movimiento económico inicial, pero con riesgos estructurales a largo plazo, tanto en términos ambientales como económicos.
El debate sobre los glaciares en Mendoza continúa abierto, atravesado por tensiones políticas, económicas y sociales, en un contexto donde el acceso al agua y la protección del ambiente ocupan un lugar central.


