Criterios Esenciales para una Minería con Licencia Social

La Pastoral Social de Mendoza reafirma su postura frente a los proyectos mineros en debate, destacando la necesidad urgente de una licencia social auténtica, controles transparentes y un enfoque que priorice a las personas, las comunidades y el ambiente. Un llamado a la paz social y a un desarrollo verdaderamente sustentable para el presente y el futuro de Mendoza.

Por el Bien de Mendoza: Criterios Esenciales para una Minería con Licencia Social

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En los últimos días, los mendocinos hemos seguido con atención los acontecimientos vinculados a diversos proyectos mineros: desde las presentaciones en la Legislatura, hasta el reciente informe del CONICET que se suma a un conjunto de antecedentes técnicos de gran relevancia. A esto se suma la creciente reacción ciudadana expresada en manifestaciones, reclamos y pedidos de participación efectiva. La voz de la gente pide ser escuchada.

Ya en julio nos habíamos expresado sobre este tema. Lo hacemos nuevamente porque buscamos el bien común: el de todos los habitantes de nuestra querida Mendoza —los de hoy y los que vendrán mañana— y porque no podemos desoír la preocupación social que se ha hecho evidente.

A pesar de los esfuerzos por comunicar la seriedad, transparencia y eficacia de los mecanismos de control, es claro que estos mensajes no han logrado transmitir serenidad ni confianza a la mayoría de los mendocinos. Por eso reafirmamos lo ya expresado y consideramos imprescindible avanzar hacia una mirada superadora, lejos de las antinomias, que promueva el desarrollo integral de las comunidades y preserve la paz social.

Para que esto sea posible, entendemos que no puede avanzarse sin cumplir con tres criterios fundamentales:


1. Licencia social genuina

Todo proyecto minero debe contar con el aval claro, verificable y fehaciente de las comunidades directamente involucradas.
No alcanza con protestas generalizadas ni con licencias otorgadas desde arriba: se necesita una participación real, informada y vinculante de las personas afectadas.


2. Cuidado integral de las personas, las comunidades y el ambiente

Antes, durante y después de cualquier emprendimiento, es indispensable asegurar:

  • la protección del ambiente,

  • la calidad de vida de las poblaciones,

  • la prevención de impactos negativos,

  • y la responsabilidad pública y empresaria sobre eventuales pasivos ambientales.

El desarrollo no puede darse a costa del territorio ni de la gente.


3. Controles permanentes, transparentes y honestos

Los controles deben ser rigurosos, institucionales y ciudadanos, sin excepciones ni opacidades.
Incluso podría considerarse la intervención de organismos nacionales o internacionales especializados para garantizar independencia y evitar cualquier atisbo de corrupción.


Un llamado a los legisladores mendocinos

En este contexto, apelamos especialmente a los legisladores que debaten la Declaración de Impacto Ambiental: su responsabilidad es evaluar con seriedad, integridad y visión de futuro el cumplimiento de estos criterios esenciales para una minería verdaderamente sustentable y socialmente legitimada.

El desafío social que tenemos por delante

Mendoza necesita encontrar caminos que superen el conflicto, la agresión y la descalificación. Nuestro futuro exige grandeza de espíritu, participación auténtica y la construcción de consensos que eviten reproducir dinámicas de despojo y pobreza que han afectado a otros territorios con actividades extractivas.

Se trata de garantizar un desarrollo económico que no fracture el tejido social ni comprometa la vida y el ambiente de generaciones presentes y futuras.

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Mendoza, 26 de noviembre de 2025
Pastoral Social de Mendoza

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