Podés ver la emisión completa del programa haciendo clic en el video.
En esta nota
Los programas de radio que analizan la coyuntura política y social casi nunca giran en torno a un solo tema. La última emisión de Argentina Hoy, con la participación de Martín Rodríguez y Juan Videla —referentes del departamento de Las Heras— y los aportes de la columnista Andrea Blandini, fue un buen ejemplo de eso: cuatro conversaciones distintas que, miradas en conjunto, terminan dibujando el mismo problema desde ángulos diferentes.
A continuación, un repaso de los ejes que atravesaron el programa, con los datos y las reflexiones más relevantes de cada bloque.
1. El endeudamiento que no da tregua
El primer bloque del programa estuvo dedicado a algo que ya es moneda corriente en cualquier sobremesa mendocina: la deuda. Martín Rodríguez, con experiencia en el sector bancario, explicó una distinción técnica que muchos oyentes desconocían: la diferencia entre el débito automático que ya existía para tarjetas de crédito y lo que se está discutiendo ahora, que es acelerar los tiempos para que las entidades puedan debitar directamente de la caja de ahorro de quien no paga, sin pasar por una instancia judicial previa.
«Ahora lo que quieren hacer es que si vos no pagás, sea más corto ese proceso y te puedan debitar directamente la caja de ahorro de donde estés cobrando.»
Pero el dato más revelador no fue el mecanismo financiero, sino el diagnóstico social que se construyó a partir de él. Rodríguez distinguió entre distintos «tipos» de morosidad: la de quienes todavía tienen acceso a una tarjeta de crédito y no llegan a pagar las cuotas, y la de los sectores más vulnerables, que ya ni siquiera tienen acceso al crédito formal ni al fiado del almacén de barrio. Ahí es donde aparece una figura que preocupa especialmente: el prestamista informal, y en los casos más extremos, el narcomenudeo funcionando como una suerte de «financiera» del barrio.
La olla popular como termómetro
Uno de los datos más concretos de la charla fue el crecimiento sostenido de la olla popular que funciona los viernes en el Campo Histórico de El Plumerillo: arrancó con 100 familias y ya supera las 150. Según explicaron los referentes barriales, no se trata solo de servir comida, sino de sostener un registro (legajos) del estado de cada familia, porque el objetivo declarado es «fortalecer la autoestima» tanto como alimentar.
La explicación de fondo fue clara: cuando la deuda supera el ingreso, las familias empiezan a elegir entre pagar el combustible, comprar medicamentos o vestir a los chicos. La tarjeta de crédito, que en algún momento fue una herramienta de desarrollo, hoy funciona para cubrir gastos básicos —incluso el pago de servicios en cuotas—, lo que los panelistas describieron como una «burbuja» que tarde o temprano va a estallar si no hay una respuesta desde las políticas públicas.
Se mencionó también el caso de un intendente (Mansur, en Rivadavia) que decidió otorgar préstamos municipales de hasta 500.000 pesos para que los vecinos puedan cancelar deudas. La pregunta que quedó flotando en el aire fue por qué esa no es todavía una política generalizada entre los intendentes de la provincia.
2. Las Heras: un Estado que no responde
El segundo eje de la charla giró en torno a la gestión municipal en Las Heras, y el diagnóstico de los invitados fue contundente: hay una ausencia de respuesta estatal que va mucho más allá de lo simbólico.
- Notas presentadas por mesa de entrada que quedan sin respuesta, ni siquiera negativa.
- Empleados municipales con sueldos que rondan entre los 500.000 y los 700.000 pesos, trabajando jornadas de seis horas.
- Un grupo de trabajadores municipales que cobran a través del Banco Nación y que, según se denunció en el programa, todavía no tenían su sueldo depositado.
- Solo tres centros de salud (llamados «centros integradores de bienestar») en todo el departamento, frente a los diez que tiene, por ejemplo, Santa Rosa.
- Muy pocas delegaciones municipales activas, y las que existen, con escasa capacidad de resolución.
La comparación con otros departamentos —Maipú, Tunuyán, La Valle, San Rafael— apareció como una suerte de espejo: según los panelistas, ahí sí hay presencia territorial, capacidad de respuesta y una relación más fluida entre el vecino y el intendente. La conclusión fue que el problema no es exclusivamente de recursos, sino de prioridades en la distribución del presupuesto municipal.
También se habló de Alta Montaña como una zona históricamente postergada, que además perdió los beneficios de la zona fría, y donde los propios vecinos sienten que «no pertenecen a ningún municipio».
3. La interna del peronismo mendocino
El tercer bloque abordó un tema de coyuntura político-partidaria: el Congreso del Partido Justicialista realizado el fin de semana previo al programa, donde se votó la conformación de la Junta Electoral partidaria sin lograr unanimidad.
Uno de los aportes más interesantes de la charla fue una aclaración conceptual: el movimiento peronista es mucho más amplio que el Partido Justicialista, que funciona apenas como la herramienta electoral formal. Según los panelistas, ese Congreso reflejó tensiones internas legítimas —hubo un voto dividido, no unánime— pero también dejó afuera a expresiones que deberían formar parte de la discusión, como la propia intendenta de Las Heras, Flor Stefanía, quien se manifestó públicamente en desacuerdo con cómo se dio el proceso.
«El movimiento peronista tiene que recuperar su discusión que fundamenta su existencia: las grandes banderas. […] En ese Congreso no se discutió lo que está pasando hoy con la deuda de las familias, no se discutió el hambre.»
El planteo de fondo fue una advertencia: si la interna partidaria se agota en discutir cargos y lugares, en lugar de poner sobre la mesa los problemas reales —la deuda, el hambre, las tarifas—, se le está regalando espacio a las fuerzas conservadoras para que definan la agenda pública.
Se destacó especialmente el perfil de dos dirigentes jóvenes con proyección: Flor Stefanía y Edgardo González, este último trabajando fuertemente en el territorio de La Valle. Ambos fueron señalados como cuadros que el peronismo «tiene que cuidar» de cara a una eventual renovación generacional.
4. La esperanza robada: salud mental y suicidio
El cuarto bloque fue, sin dudas, el más grave del programa. La noticia disparadora fue el suicidio de un comisario de la policía de Mendoza, uno más en una serie que, según se mencionó, ya rondaría la decena de casos solo en la provincia durante el año.
Uno de los datos centrales de esta parte de la charla fue de carácter epidemiológico: desde el año 2023 el suicidio es de notificación obligatoria en Argentina, lo que permite un registro más preciso, aunque los panelistas advirtieron que la cifra real podría ser incluso mayor, dado que existe una «zona gris» de causas de muerte que no siempre se notifican con claridad.
Pero el punto que más impactó fue geográfico: mientras que en gran parte del mundo el índice de suicidios se mantuvo estable o bajó en la etapa posterior a la pandemia, en el continente americano aumentó. Y dentro de ese aumento, se señalaron dos poblaciones especialmente afectadas:
- Adultos mayores de 65 años, donde el crecimiento en números absolutos fue el más alto, asociado a una situación social y económica que en algunos casos se comparó con una forma de «eutanasia social».
- Adolescentes y adultos jóvenes, para quienes el suicidio ya es la primera causa de muerte, superando a los homicidios y los accidentes de tránsito.
La reflexión final de este bloque fue, quizás, la frase más citable de todo el programa:
«Nos han robado la esperanza. Necesitamos volver a tener esperanza y volver a pensar que estudiar y trabajar vale la pena.»
La comparación que se hizo fue elocuente: un mismo joven que en Argentina no logra proyectar un futuro, al emigrar y conseguir que su trabajo rinda en otra moneda, recupera la posibilidad de imaginarse a mediano plazo. El diagnóstico no apuntó a una explicación individual o genética del suicidio, sino a sus causas sociales, económicas y familiares, remarcando que —a diferencia de lo que algunas declaraciones oficiales sugieren— el suicidio se puede prevenir.
Nota: si vos o alguien que conocés está atravesando un momento de crisis, en Argentina podés comunicarte con la línea gratuita y confidencial 135 (desde CABA y GBA) o el 0800-345-1435 a nivel nacional, disponibles las 24 horas.
Un hilo común
Puestos uno al lado del otro, estos cuatro temas podrían parecer secciones independientes de un noticiero. Pero el programa dejó una idea que los atraviesa a todos: cuando el Estado —nacional, provincial o municipal— se retira de un lugar, ese vacío no queda vacío. Lo ocupa alguien más.
En el plano financiero, lo ocupa el prestamista informal o el narcomenudeo. En el plano territorial, lo ocupa la desidia y la ausencia de respuestas. En el plano político, el vacío de discusión de fondo lo ocupan las fuerzas conservadoras. Y en el plano más humano y doloroso, la ausencia de proyecto de futuro parece estar directamente vinculada al aumento de los casos de suicidio.
El cierre del programa incluyó, además, un segmento completamente distinto: una recorrida nocturna guiada por el Cementerio de la Capital, con la historia de las grandes familias bodegueras mendocinas —Escorihuela, Palencia, entre otras— que, aunque ajena a la coyuntura política, funcionó como un contrapunto: un recordatorio de que, más allá de las urgencias del presente, Mendoza también tiene una historia larga para mirar y aprender.
Esta nota resume y analiza los ejes tratados en la emisión completa de Argentina Hoy disponible en el video incrustado más arriba. Las citas reproducidas son fragmentos breves seleccionados por su relevancia para el análisis.
Las Heras
Peronismo
Salud mental
Mendoza
Argentina Hoy

