En un nuevo bloque de Argentina Hoy, el secretario general de Atilra en Mendoza, Rolly Firmani, expuso la posición de la CGT frente a la reforma laboral que se discute en el Congreso Nacional.
Desde la central obrera señalaron que están abiertos a debatir una modernización del sistema laboral, pero remarcaron que ninguna reforma debería implicar retrocesos en derechos adquiridos. Firmani explicó que la Ley de Contrato de Trabajo se basa en un principio protectorio que reconoce la desigualdad entre empleador y trabajador y otorga garantías al más débil de la relación. Según su análisis, el proyecto en discusión debilita ese espíritu.
Uno de los puntos críticos es la eventual modificación de la jornada laboral. El dirigente recordó que la jornada de ocho horas fue una conquista histórica del movimiento obrero y advirtió que extenderla afectaría el descanso, la vida familiar y la salud de los trabajadores.
En cuanto a la promesa de generación de empleo, afirmó que en conversaciones con referentes empresariales no encontró argumentos sólidos que demuestren que la reforma impulse nuevos puestos de trabajo. Por el contrario, sostuvo que podría facilitar despidos a menor costo.
También se abordó la problemática de la informalidad, que alcanza a una parte significativa de la población trabajadora. Desde el sindicalismo plantean que la solución no es reducir derechos a quienes los mantienen, sino ampliar el empleo formal, fortalecer la industria y promover el trabajo registrado.
El debate incluyó el impacto de las plataformas digitales y el crecimiento de la automatización en la economía, fenómenos que reconfiguran el mercado laboral y plantean nuevos desafíos regulatorios.
La entrevista concluyó con un llamado a observar cómo votan los representantes en el Congreso y a sostener un debate profundo sobre el modelo productivo y laboral que se proyecta para el país.


